Diabetes es el término utilizado para referirse a un conjunto de trastornos metabólicos caracterizados por presentar concentraciones elevadas de glucosa en la sangre de manera persistente y crónica. Se dispone de pruebas sustanciales que indican que el cannabis puede prevenir y tratar la enfermedad.

Preventivo

La diabetes está relacionada con los niveles altos de insulina en ayunas y la resistencia a la insulina, así como con los niveles bajos de lipoproteínas de alta densidad (HDL-C) o colesterol bueno. En 2013, se publicaron los resultados de un estudio elaborado a lo largo de cinco años sobre los efectos del cannabis en la insulina en ayunas y en la resistencia a la insulina en el American Journal of Medicine.

Los investigadores descubrieron que los que seguían consumiendo cannabis presentaban niveles de insulina en ayunas 16% más bajos que los participantes que nunca habían consumido cannabis, además de tener niveles 17% más bajos de resistencia a la insulina y niveles más altos de HDL-C. Los participantes que habían consumido cannabis alguna vez en su vida, pero que ya no consumían, presentaron porcentajes parecidos, pero menos pronunciados, lo que indica que el efecto protector del cannabis desaparece con el tiempo.

Se descubrió que los pacientes que seguían consumiendo cannabis presentaban niveles reducidos de insulina en ayunas y de resistencia a la insulina, lo que indica que el cannabis puede ayudar a prevenir la aparición de la diabetes, además de controlar los síntomas en los casos diagnosticados.

 

Disminuye la resistencia a la insulina

La resistencia a la insulina es una enfermedad que hace que las células rechacen el mecanismo normal de la insulina, una hormona producida por el páncreas y fundamental para la regulación del metabolismo de la glucosa. Cuando las células se vuelven resistentes a la insulina, son incapaces de absorber la glucosa necesaria para proporcionarles energía, y la glucosa no utilizada se acumula en el torrente sanguíneo, lo que conduce a la hiperglucemia.

 

Los autores del estudio de 2013 descubrieron que los que seguían consumiendo cannabis tenían una insulinorresistencia media de 1,8 comparado con el 2,2 de los que  habían consumido en el pasado y con el 2,5 de los que nunca habían consumido cannabis. Los que seguían consumiendo presentaban niveles medios de glucosa en sangre de 99,7 mg/dl en comparación con 100,6 mg/dl de los que  habían consumido en el pasado y 103,5 mg/dl de los que nunca habían consumido.

 

Ayuda a prevenir la obesidad

Tanto la obesidad, como el alto índice de masa corporal (IMC) y una gran circunferencia de la cintura están relacionados con el riesgo de sufrir diabetes. Se han realizado diversos estudios sobre la relación entre el consumo de cannabis y el IMC, con resultados contradictorios. En un estudio de 2005 realizado en jóvenes adultos, se averiguó que el consumo de cannabis no se relacionaba con los cambios en el IMC, mientras que dos estudios importantes a nivel nacional hallaron un IMC menor y la disminución de los niveles de obesidad en los consumidores de cannabis a pesar de consumir a diario un número de calorías superior a la media. El estudio de 2013 averiguó que el consumo actual de cannabis se relacionaba con una circunferencia de cintura más pequeña que en los que habían consumido en el pasado o nunca.

Un estudio de 2012 demostró que las ratas obesas perdían una cantidad considerable de peso y experimentaban un aumento de peso del páncreas después de la exposición a extracciones de cannabis orgánico. El aumento de peso del páncreas indica que las células beta del páncreas (que son responsables de la producción de insulina) están protegidas por la presencia de los cannabinoides.

 

Puede tratar la neuropatía inducida por la diabetes

Las personas que padecen diabetes suelen experimentar trastornos nerviosos como resultado de su enfermedad, este trastorno va acompañado de dolor, hormigueo y entumecimiento. Al igual que con muchas formas de dolor nervioso, puede resultar difícil tratar la neuropatía diabética con los analgésicos convencionales. Sin embargo, se dispone de pruebas que indican que el cannabis puede jugar un papel aquí también.

 

Los autores descubrieron que la administración repetida de extracciones de CDB “aliviaba significativamente” la alodinia mecánica (respuesta dolorosa a estímulos no dolorosos) y restauraba la percepción normal del dolor sin inducir hiperglucemia. También se descubrió que el tratamiento protegía el hígado contra el estrés oxidativo (se cree que es un factor importante que contribuye al desarrollo de la neuropatía) y aumentaba los niveles del factor de crecimiento nervioso a niveles normales.

 

Puede tratar la retinopatía diabética

Las células de la retina son dañadas progresivamente, la retinopatía diabética se asocia con la ruptura, inducida por la glucosa, de la barrera hemato-retiniana, una red de células estrechamente unidas que impiden que las sustancias no deseadas de la sangre entren en el tejido de la retina. Esta descomposición hace que el tejido neural se vea expuesto a neurotoxinas, además de aumentar la probabilidad de sangrado dentro de la retina.

 

Se cree que los procesos de la respuesta inmune proinflamatoria y los del estrés oxidativo desempeñan un papel clave en la descomposición de las células de la retina, y hay pruebas que demuestran que el cannabidiol, con su conocida capacidad para combatir tanto el estrés oxidativo como la inflamación, puede ser útil en el tratamiento de la enfermedad.

En un estudio de 2006 publicado en el American Journal of Pathology, se administró CDB a ratas diabéticas y se les realizó pruebas para determinar la tasa de muerte celular de la retina. Se demostró que el tratamiento con CDB reducía significativamente el estrés oxidativo y la neurotoxicidad, incluidos los niveles del factor de necrosis tumoral-a, una sustancia que se sabe que participa en la respuesta inflamatoria, y que también protegía contra la muerte celular de la retina y la ruptura de la barrera hemato-retiniana.