La epidermólisis bullosa, ampollosa o ampollar se refiere a un conjunto de enfermedades poco comunes, potencialmente hereditarias, caracterizadas por una piel extremadamente frágil en la que se forman ampollas, úlceras, llagas y heridas fácilmente, en respuesta a un traumatismo menor, como el más mínimo roce o golpe. La epidermólisis bullosa comparte semejanzas con otras enfermedades de la piel, como la dermatitis y la psoriasis, de las que se sabe que mejoran con el cannabis.

 

Analgésico

Uno de los síntomas casi universales de la epidermólisis bullosa, que el cannabis puede ayudar a mejorar, es el dolor crónico debido a la piel con ampollas y heridas (además de complicaciones posteriores, como la pérdida, deformidad, o la fusión de los dedos de las manos o de los pies). Varios informes de pacientes disponibles en Internet dan testimonio de la eficacia del cannabis en el tratamiento del dolor relacionado con la epidermólisis bullosa, y numerosos médicos y dispensarios enumeran el dolor de la EB en la lista de enfermedades que se pueden tratar con cannabis.

Antiprurítico

El prurito (picor) es otro síntoma casi universal de la EB. El cannabis y ciertos análogos sintéticos de los cannabinoides pueden actuar como antipruríticos en los casos de epidermólisis bullosa y otros trastornos relacionados.

En 2005, se demostró que los receptores CB1 y CB2 están presentes en las fibras nerviosas sensoriales y estructuras anexas (apéndices como los folículos pilosos y las glándulas sebáceas) de la piel, y que juegan un papel importante en la gestión tanto del picor como de la inflamación.

 

Antiinflamatorio

Se cree que las respuestas inmunes inflamatorias son la causa de la formación de ampollas en muchos de los casos de EB. Se ha demostrado que el cannabis es eficaz contra la inflamación de la piel en numerosas enfermedades relacionadas, y existen muchos informes anecdóticos que demuestran su eficacia y que se pueden encontrar online. Actualmente, se cree que la presencia de receptores cannabinoides dérmicos es fundamental para la regulación de las diversas respuestas inmunes, incluida la regulación del estrés oxidativo y la muerte celular programada, además del picor y de la inflamación.

El mecanismo a través del cual el cannabis ejerce sus efectos antiinflamatorios es complejo y no se entiende completamente. Se cree que tanto el THC como el CBD tienen propiedades antiinflamatorias, y que si bien los receptores cannabinoides intervienen en el proceso, otros mecanismos independientes de los receptores CB también desempeñan alguna función.

 

Antibacteriano

Una complicación común de la epidermólisis bullosa es la infección debido a la exposición de la piel lesionada a los patógenos presentes en el entorno natural. Se dispone de pruebas abundantes que indican que el cannabis indican puede ejercer un efecto antibacteriano importante in vitro e in vivo contra diferentes bacterias comunes y en el tratamiento de varias enfermedades importantes.

Los medicamentos a base de cannabis se han utilizado como antimicrobianos desde los tiempos más remotos. A finales del siglo XIX y del XX, los investigadores modernos empezaron a documentar las aplicaciones populares y tradicionales del cannabis, y en muchos casos, demostraron su veracidad con nuevos métodos empíricos. En 1960, se publicó un trabajo relevante que demuestra la capacidad de las extracciones de cannabis para eliminar varias especies de estafilococos y estreptococos. Desde entonces, otros trabajos han revelado que el cannabis también puede eliminar las bacterias pseudomonas y bacterias candida.

 

Antitumoral

Algunas formas de epidermólisis bullosa aumentan considerablemente el riesgo de sufrir un cáncer de piel en los individuos afectados, en concreto una forma rara de cáncer conocido como carcinoma de células escamosas (SCC). Una vez más, no existe ninguna investigación específica sobre el potencial de los cannabinoides para el tratamiento relacionado de la EB relacionada con el carcinoma de células escamosas, pero se dispone de varios informes de casos de personas que sufren SCC que han tratado su enfermedad con éxito con altas dosis de aceite de cannabis.

No obstante, la investigación sobre el CBD apoya los beneficios terapéuticos de los productos de CBD. Dichos productos se pueden utilizar con seguridad para contribuir a un estilo de vida sana, sin los efectos psicoactivos del THC.